Comenzando
Hoy comienza mi otra vida.
Van 8 años de hacer siempre lo mismo postergando lo inevitable y tratando de esforzarme lo menos posibles, pero el día de hoy esta pasando algo especial, algo que de alguna forma marcó la diferencia entre lo que ya conocía y lo que sigue en este largo y corto ciclo llamado vida. De alguna forma lo que ya no tenía sentido ahora se torna un poco más coherente.
Hoy tuve un sueño, bastante curioso por cierto, en el cual yo me encontraba en una casa, en esta casa que sentía tan familiar pero que a la vez era totalmente desconocida, se podría decir que era mi casa por la familiaridad con la que me movía en ella, tenía conocimiento de donde se encontraba cada cosa y todo en ella era cómodo para mi pero por otro lado sabía que mi casa nunca fue tan majestuosa, no con muebles tan suntuosos, ni con espacios tan amplios como los tenía aquella casa de aquel bello sueño.
En todo caso a mi siempre me ha gustado más lo minimalista lo new age, espacios amplios causados por la ausencia de algo no por la disposición del espacio mismo.
Estaba yo en esta casa dormido en una cama con sábanas como de seda o de telas demasiado finas, me despertó un cálido sentimiento una felicidad desparramada, a mi lado estaba la mujer más hermosa y bella que he conocido y al parecer en este sueño era mi esposa, tan bella, tan conocida, tan amada, ella me abrazo, me susurró cosas al oído que no pude escuchar pero no me importó porque estaba a mi lado la sentía y estaba feliz con ella a mi lado.
Me dirigí al desayunador de la cocina, ella se encontraba esperándome ahí, a lo lejos se apreciaba la belleza de su cuerpo envuelto en una bata que lo único que hacía era obstruir el bello panorama, ¡maldita bata! de repente viéndola desayunar, sonreírme, mirarme con sus hermosos ojos oscuros con el amor que siempre desbordaron con el brillo tan limpio que irradiaban y justo antes de empezar a hablar algo en aquel momento mágico, me hizo ver el anacronismo de la escena, pues hacía más de 10 años que no tenía contacto con ella.
Y así sintiéndome tan cómodo en una casa tan cálida y en compañía de la primer mujer que amé en la vida, compartiendo el desayuno con ella, me dí cuenta que en algún momento de mi existencia lo tuve todo y que por algún motivo bizarro no me intereso conservarlo.
Ahora según yo, mi subconsciente reclamaba el hecho de que estoy echado en mi cama esperando pasar otro día más con el impulso que me da el incesante latir de mi corazón el cual late por que es lo único que sabe hacer, porque fue hecho para eso.
Pero yo, al no descubrir para que fui hecho sigo pasando el tiempo esperando que algún factor externo o interno se apodere de mi consciente y empiece a hacer algo que nunca he conseguido hacer, algo que desde siempre he querido hacer, ser parte de una maquinaria que le de movimiento perpetuo a la razón humana.
¡Amar!… ¿El amor? tal vez sea para lo que todos estemos hechos a mi en lo personal me hubiera gustado haber sido hecho para amar pero por alguna razón el amor que hoy en día se profesa es tan bastardo que deje de sentirlo en el momento que desistieron de darlo, bastardo amor.
¡Lo se! ¡Patético de mi parte! pero así fue y ahora, precisamente despertando de este bello sueño, vuelvo a pensar que si no hubiera desistido tal vez me sentiría completo, si me hubiera esforzado, hablado, hecho, prometido, haciendo cosas al respecto, tal vez sería un poco más feliz que si no hubiera hecho nada al respecto y desistido como lo hice, tal vez si hubiera hecho lo que no hice todavía tendría a ese ser amado.
Sin embargo no puedo dejar de pensar en el hecho de que esa felicidad sería una especie de espejismo, creado por mi mismo... el no desistir de algo que sabes no esta bien es un espejismo, el tratar de seguir con algo que ya hace mucho dejo de ser natural, eso es un espejismo, ¿Saben? todo esto es un poco como la infelicidad que ahora mismo siento por mi, esta infelicidad que sé es una ilusión que todos los días creo y me cuelgo para darle un motivo a todo mi ser de seguir sientiendome conforme con como soy.
Así es un poco el espejismo de la felicidad mundial, el espejismo del odio mundial, un poco como las mentiras con las que nos topamos todos los días y que no nos importa devorar y tragar hasta hartarnos y sentirnos satisfechos con todo lo que tenemos.
Mientras iba levantándome de este bello sueño, mientras me preparaba para hacer lo que sea que debiera hacer como todas las mañanas, pensé:
Hoy tengo que empezar a ser un poco más humano y un poco menos máquina; quiero decir debería empezar a mentirme más y analizarme menos, analizar menos las cosas, estar más conforme con todo sea lo que quiero o no, como tanta gente lo ha hecho y como tanta gente lo hace, misma gente que me ha demostrado que funciona, y que es una forma de pasar bien un tiempo y a veces toda una vida.
Después de todo a los seres humanos les ha servido en todo el mundo, la mentira nos hace felices.
Es increíble los procesos cognitivos del cerebro, todo esto lo pensaba mientras me iba levantando de la cama, mientras iba despertando de este dulce sueño.
¿Qué tiempo habrá pasado en despertar serán un par de minutos?
Me tarde 2 horas en ordenar todas las ideas y escribirlas.
Van 8 años de hacer siempre lo mismo postergando lo inevitable y tratando de esforzarme lo menos posibles, pero el día de hoy esta pasando algo especial, algo que de alguna forma marcó la diferencia entre lo que ya conocía y lo que sigue en este largo y corto ciclo llamado vida. De alguna forma lo que ya no tenía sentido ahora se torna un poco más coherente.
Hoy tuve un sueño, bastante curioso por cierto, en el cual yo me encontraba en una casa, en esta casa que sentía tan familiar pero que a la vez era totalmente desconocida, se podría decir que era mi casa por la familiaridad con la que me movía en ella, tenía conocimiento de donde se encontraba cada cosa y todo en ella era cómodo para mi pero por otro lado sabía que mi casa nunca fue tan majestuosa, no con muebles tan suntuosos, ni con espacios tan amplios como los tenía aquella casa de aquel bello sueño.
En todo caso a mi siempre me ha gustado más lo minimalista lo new age, espacios amplios causados por la ausencia de algo no por la disposición del espacio mismo.
Estaba yo en esta casa dormido en una cama con sábanas como de seda o de telas demasiado finas, me despertó un cálido sentimiento una felicidad desparramada, a mi lado estaba la mujer más hermosa y bella que he conocido y al parecer en este sueño era mi esposa, tan bella, tan conocida, tan amada, ella me abrazo, me susurró cosas al oído que no pude escuchar pero no me importó porque estaba a mi lado la sentía y estaba feliz con ella a mi lado.
Me dirigí al desayunador de la cocina, ella se encontraba esperándome ahí, a lo lejos se apreciaba la belleza de su cuerpo envuelto en una bata que lo único que hacía era obstruir el bello panorama, ¡maldita bata! de repente viéndola desayunar, sonreírme, mirarme con sus hermosos ojos oscuros con el amor que siempre desbordaron con el brillo tan limpio que irradiaban y justo antes de empezar a hablar algo en aquel momento mágico, me hizo ver el anacronismo de la escena, pues hacía más de 10 años que no tenía contacto con ella.
Y así sintiéndome tan cómodo en una casa tan cálida y en compañía de la primer mujer que amé en la vida, compartiendo el desayuno con ella, me dí cuenta que en algún momento de mi existencia lo tuve todo y que por algún motivo bizarro no me intereso conservarlo.
Ahora según yo, mi subconsciente reclamaba el hecho de que estoy echado en mi cama esperando pasar otro día más con el impulso que me da el incesante latir de mi corazón el cual late por que es lo único que sabe hacer, porque fue hecho para eso.
Pero yo, al no descubrir para que fui hecho sigo pasando el tiempo esperando que algún factor externo o interno se apodere de mi consciente y empiece a hacer algo que nunca he conseguido hacer, algo que desde siempre he querido hacer, ser parte de una maquinaria que le de movimiento perpetuo a la razón humana.
¡Amar!… ¿El amor? tal vez sea para lo que todos estemos hechos a mi en lo personal me hubiera gustado haber sido hecho para amar pero por alguna razón el amor que hoy en día se profesa es tan bastardo que deje de sentirlo en el momento que desistieron de darlo, bastardo amor.
¡Lo se! ¡Patético de mi parte! pero así fue y ahora, precisamente despertando de este bello sueño, vuelvo a pensar que si no hubiera desistido tal vez me sentiría completo, si me hubiera esforzado, hablado, hecho, prometido, haciendo cosas al respecto, tal vez sería un poco más feliz que si no hubiera hecho nada al respecto y desistido como lo hice, tal vez si hubiera hecho lo que no hice todavía tendría a ese ser amado.
Sin embargo no puedo dejar de pensar en el hecho de que esa felicidad sería una especie de espejismo, creado por mi mismo... el no desistir de algo que sabes no esta bien es un espejismo, el tratar de seguir con algo que ya hace mucho dejo de ser natural, eso es un espejismo, ¿Saben? todo esto es un poco como la infelicidad que ahora mismo siento por mi, esta infelicidad que sé es una ilusión que todos los días creo y me cuelgo para darle un motivo a todo mi ser de seguir sientiendome conforme con como soy.
Así es un poco el espejismo de la felicidad mundial, el espejismo del odio mundial, un poco como las mentiras con las que nos topamos todos los días y que no nos importa devorar y tragar hasta hartarnos y sentirnos satisfechos con todo lo que tenemos.
Mientras iba levantándome de este bello sueño, mientras me preparaba para hacer lo que sea que debiera hacer como todas las mañanas, pensé:
Hoy tengo que empezar a ser un poco más humano y un poco menos máquina; quiero decir debería empezar a mentirme más y analizarme menos, analizar menos las cosas, estar más conforme con todo sea lo que quiero o no, como tanta gente lo ha hecho y como tanta gente lo hace, misma gente que me ha demostrado que funciona, y que es una forma de pasar bien un tiempo y a veces toda una vida.
Después de todo a los seres humanos les ha servido en todo el mundo, la mentira nos hace felices.
Es increíble los procesos cognitivos del cerebro, todo esto lo pensaba mientras me iba levantando de la cama, mientras iba despertando de este dulce sueño.
¿Qué tiempo habrá pasado en despertar serán un par de minutos?
Me tarde 2 horas en ordenar todas las ideas y escribirlas.
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