Despertando
Cuando duerme profundamente nunca tiene conciencia de nada, no recuerda nada, siente nada o piensa en nada una total absoluta obscura y relajante nada, una total, absurda y relajante carencia de todo, la vacuidad del espíritu, muerte.
Siempre le costaba demasiado trabajo despertar sino lo hacía en menos de un minuto probablemente no asistiría a trabajar y seguiría en donde sea que estuviera dormido por bastantes horas más pero ese día todo era irreal como pocas veces le había ocurrido incluso llegó a pensar que jamás se había sentido de esa manera (no se equivocaba) pero a pesar de pensar tan temprano en la muerte o tal vez por haberlo hecho, por cualquiera que fuera él motivo comenzó ese día con un ánimo muy diferente a cualquier otro de sus cotidianos días.
Se levantó, puso música en su celular, se estiro como gato y salió de la cama para bañarse, algo había cambiado como si en ese lapso de muerte (pues conforme fue despertando fue dando por sentado que él dormir era una probada del sueño eterno, la muerte) por alguna gracia divina una epifanía se hubiera materializado, justo ahí en lo más oscuro y profundo de ese instante, en aquel pesado y viscoso momento donde era parte de la nada y la nada lo poseía.
Por extraño que parezca por primera vez en mucho tiempo tenía certeza, inferia las cosas que tenía que hacer y no le daba pereza hacerlas, sabía que hacer con el tiempo que poseía. Y así comenzó su día, con más entusiasmo del común, con una determinación sobrehumana, con la idea en la cabeza de lo que tenía que hacer cada momento el resto de su vida...
Comentarios
Publicar un comentario