El Otro Día
La noche pintaba como cualquier otra en esa fea zona de la ciudad (fea para la mayoría, a mi no se me hacía tan mala pero solo tal vez porque yo vivo aquí) entonces fue cuando sucedió yo sentado escribiendo en la laptop como casi siempre lo hacía... (la verdad la uso para ver porno pero ese día tenía unas grandes e incontroladas ganas de escribir) y de la nada llegó esa cosa que los poetas llaman inspiración.
Primero en forma de novela de ciencia ficción y después como historia épica de amor, pero al final solo quedo lo que yo llamo la realidad verdadera, algo así como la única neta del planeta.
Todos se mueren por saber esto, lo que es la verdad suprema pero la realidad, la verdadera realidad, es que solo les llegará a algunos, al parecer solo a aquellos que estén listos para afrontarla, pues las epifanías no son de a grapa.
En fin empecé a redactar esto que estás leyendo con la esperanza de que lo entendieras, pero me di cuenta que es tan ambiguo que cuando termines de leerlo no sabrás qué fue lo que quise decir y es por eso que en este buen momento preferí desistir.
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