Urge
Lo único malo de ser yo, es nunca encontrar la urgencia para hacer algo, por esta idea tonta que tengo de que nunca habrá suficiente tiempo, por dejarme pensar que somos poco relevantes comparándonos con... todo.
Aun así, comparándonos con todo, tiempo o no, suficiente o no, sólo venimos a esto, a hacer cosas, y es que ¿Quién quiere dejar de hacer cosas? nadie, pues si dejas de hacer cosas simplemente te mueres, aunque no estés muerto, lo estas porque dejas de hacer, por detenerte.
Lo que mantiene con vida o ilusión de vida a las cosas, a las personas, es el movimiento, es el hacer, hacer lo que sea, hacer cosas, seguir "viviendo" mal o bien pero viviendo, en movimiento, vivir es hacer, lo que sea.
Yo sé esto y "hago cosas" pero nunca tengo urgencia por terminarlas, por dejar algo finalizado, para seguir con lo que sea que siga, siempre falto de urgencia, siempre sin dar importancia a nada.
Mi idea tonta de que es tonto quitarte la tranquilidad por hacer cosas, sabiendo que siempre faltara tiempo, porque siempre habrá algo mejor que hacer o algo más importante.
Tal vez el meollo del asunto es dejarse fluir y mientras vas navegando de una cosa a otra, llegar a ese punto que vale la pena, a aquello que nos haga diferenciarnos y hacernos sentir especiales.
Pero siendo sinceros, todavía no logro ver aquello que vale la pena, por lo menos no en la historia que conozco de esta bendita humanidad, no he encontrado nada que realmente valga la pena, nada que nos haga especiales, que nos haga trascender, que nos de entendimiento.
Lo más trascendente que la gente encuentra son cuestiones especulativas, tan intrascendentes como creer en un dios y esperar vida eterna a cambio de llevar acciones predefinidas, por leyes que nadie puede estar seguro que estos dioses dictaron, o por otro lado, formulas matemáticas tan intrascendentes porque nos muestran que hay tantas dimensiones de las que no podemos tener percepción, en las que tal vez pudieran vivir aquellos intrascendentes dioses imaginarios.
Pudiera ser que con un poco de suerte después de hacer y hacer muchas cosas, o tal vez no muchas, sino las suficientes, pudiéramos llegar a un modelo que nos predisponga a saber y poder responder ¿Por qué deberíamos ser relevantes? como individuos, como especie ¿Por qué importamos?
Sin embargo, al tener ese conocimiento, lo más seguro sería darnos cuenta, con tristeza o resignación, que no somos relevantes en absoluto, y ok, soy un pesimista pero pienso, sin saberlo con certeza, que no somos relevantes, que no se llegaremos a nada y que por lo tanto, no hay urgencia de nada.
Pero aunque en el futuro veo una inmensa nada, aun así no me quiero detener, no quiero dejar de hacer porque eso es morir y todavía no quiero morir, así que sigo haciendo cosas, de por mientras, porque hacer cosas te mantiene vivo.
Ojala y me equivoque y no haya necesidad de encontrar la relevancia de nada, sino el placer por hacer.
Aun así, comparándonos con todo, tiempo o no, suficiente o no, sólo venimos a esto, a hacer cosas, y es que ¿Quién quiere dejar de hacer cosas? nadie, pues si dejas de hacer cosas simplemente te mueres, aunque no estés muerto, lo estas porque dejas de hacer, por detenerte.
Lo que mantiene con vida o ilusión de vida a las cosas, a las personas, es el movimiento, es el hacer, hacer lo que sea, hacer cosas, seguir "viviendo" mal o bien pero viviendo, en movimiento, vivir es hacer, lo que sea.
Yo sé esto y "hago cosas" pero nunca tengo urgencia por terminarlas, por dejar algo finalizado, para seguir con lo que sea que siga, siempre falto de urgencia, siempre sin dar importancia a nada.
Mi idea tonta de que es tonto quitarte la tranquilidad por hacer cosas, sabiendo que siempre faltara tiempo, porque siempre habrá algo mejor que hacer o algo más importante.
Tal vez el meollo del asunto es dejarse fluir y mientras vas navegando de una cosa a otra, llegar a ese punto que vale la pena, a aquello que nos haga diferenciarnos y hacernos sentir especiales.
Pero siendo sinceros, todavía no logro ver aquello que vale la pena, por lo menos no en la historia que conozco de esta bendita humanidad, no he encontrado nada que realmente valga la pena, nada que nos haga especiales, que nos haga trascender, que nos de entendimiento.
Lo más trascendente que la gente encuentra son cuestiones especulativas, tan intrascendentes como creer en un dios y esperar vida eterna a cambio de llevar acciones predefinidas, por leyes que nadie puede estar seguro que estos dioses dictaron, o por otro lado, formulas matemáticas tan intrascendentes porque nos muestran que hay tantas dimensiones de las que no podemos tener percepción, en las que tal vez pudieran vivir aquellos intrascendentes dioses imaginarios.
Pudiera ser que con un poco de suerte después de hacer y hacer muchas cosas, o tal vez no muchas, sino las suficientes, pudiéramos llegar a un modelo que nos predisponga a saber y poder responder ¿Por qué deberíamos ser relevantes? como individuos, como especie ¿Por qué importamos?
Sin embargo, al tener ese conocimiento, lo más seguro sería darnos cuenta, con tristeza o resignación, que no somos relevantes en absoluto, y ok, soy un pesimista pero pienso, sin saberlo con certeza, que no somos relevantes, que no se llegaremos a nada y que por lo tanto, no hay urgencia de nada.
Pero aunque en el futuro veo una inmensa nada, aun así no me quiero detener, no quiero dejar de hacer porque eso es morir y todavía no quiero morir, así que sigo haciendo cosas, de por mientras, porque hacer cosas te mantiene vivo.
Ojala y me equivoque y no haya necesidad de encontrar la relevancia de nada, sino el placer por hacer.
Comentarios
Publicar un comentario