Aquella vez que platique con Miles Davis
Recuerdo la vez que platique con Miles Davis, estábamos en un bar en Nuevo Orlands, yo tenía 11 años estaba ahí porque así lo quería el destino y porque después de todo no tenía ningún otro lugar dónde estar.
Él estaba a punto de morir y sólo quería hablar, el mencionaba legados, mencionaba vivencias, amores, pero más que nada hablaba de la música, decía que la música era todo, por lo menos para él, era todo lo que podía tener, era todo lo real, era todo de lo que era dueño, decía que ya la había compartido todo aquello que tenía, pero a pesar de todo, a pesar de la música, sabía que la esencia de la vida no era otra cosa sino la agradable compañía que una mujer te podía brindar, y que todo esto, aquella filosofía, a pesar de estar en su música, muy poca gente la entendía, no todos estaban listos para saber amar, decía.
Yo no entendía nada, era un niño perdido en un bar en Nuevo Orleands en aquel extraño año 1991 tratando de entender a un hombre que estaba a punto de morir y que hablaba como un niño con un niño, jamas me había enamorado, pero el hablaba de amar, yo todavía no entendía ese sentimiento, pero él no dejaba de hablar, hablaba del poder de una mujer, yo no sabía ni siquiera del calor de una mujer, no del calor materno sino del cálido y húmedo calor de una mujer cuando te esta amando, él comentaba que jamas volvería a tener frío si fuera bendecido con el mágico abrazo de una mujer, me decía que no sabía lo afortunado que era por no haber sido perturbado por aquella magia, magia que sólo una mujer es capas de generar.
Miles decía que no había nada mejor que una buena mujer y que en algún momento encontraría una hermosa mujer que haría que mi mundo dejara de girar y que así, estando estático, pasaría el resto de mi vida admirandola, perdiendome en su universo, así sin más explicación, yo con ella.
Yo no entendía nada, realmente no entendía nada, estaba ahí escuchándolo, no sabía porqué estaba ahí, no sabía cómo había llegado ahí, apenas encontraba sentido a sus palabras y el no dejaba de hablar, me dijo, como si estuviera leyendo mi mente "No te preocupes, en algún momento todo tendrá sentido".
Todavía recuerdo aquel encuentro con Miles y ahora, conforme pasa el tiempo, veo que todo va teniendo sentido, a pesar de que todo es un poco Kind of Blue.

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