Deschavetado o lo que es lo mismo, no tengo pal psicólogo
Buscando el porque de mi falta de interés por el mundo, creo que he llegado a una conclusión, hay momentos en la vida que te cambian por completo, en mi caso hay muchos pero creo que hay un par que pienso fueron muy trascendentes, momentos cruciales, pendejos desde mi punto de vista actual, pero que en su momento, moldearon la persona que soy ahora.
Les contaré del primero.
Tener buena memoria no siempre es bueno y mucho menos si eres rencoroso, ser rencoroso sólo te trae malestar, y teniendo buena memoria pues sólo recuerdas las cosas que te lastiman, y si nunca aprendes a quitarte lo rencoroso, pues llega a ser cansado y tedioso y la verdad nunca te deja nada bueno.
Creo que por eso aquellos con memoria idílica regularmente vienen acompañados de un cierto nivel de autismo, es como un equilibrio natural para que te valga madre las cosas, porque me imagino que si tienes memoria idílica no podrías cambiar tan fácilmente los recuerdos a tu gusto, y es que conozco a mucha gente que se la pasa inventandose recuerdos o cambiando los hechos de lo que paso, me imagino que esa gente no es rencorosa, pienso que eso no es puede hacer cuando se cuenta con buena memoria, a lo mucho puedes optar por restar importancia, y es lo que opte por hacer, no es que tenga memoria idílica pero si tengo buena memoria.
La primera vez que deje de dar importancia a mis recuerdos, niños, si no mal recuerdo fue en el verano del 96 yo era joven, guapo, atlético, varonil, tenía muuuuuuuucho pelo, practicaba karate y era capitán del equipo de basquetbol de la secundaría, hablaba 5 idiomas y había ganado el novel de la paz, o tal vez no, eso no esta tan claro, o tal vez si, pero eso es lo de menos, el chiste es que me recuerdo tal y como era, ósea hermoso, muy hermoso, como lo soy hoy, sólo que en aquel entonces no sabía cuan hermoso era.
En aquellos tiempos tenía una hermosa novia, ella era todo lo que me gustaba en una mujer, desde su forma de ser y moverse, su forma de pensar, su cuerpo y sus sabores, me gustaba todo de ella.
Antes de la secundaría siempre fui muuuy gordo, hoy lo sigo siendo, pero aun así sé que soy muuuuuy hermoso, retomando antes de la secundaría era muuuuuy gordo y por lo mismo muuuuuuy timido, en la secundaría se me quito lo gordo, pero no lo tímido, para que se den una idea, a pesar de que íbamos en el mismo salón me tomo un par de meses para hablar bien con ella, un año tuvo que pasar para que fuéramos novios, increíble que tuviera que pasar todo un año para darle el primer beso, estaba re wey, si hubiera tenido el conocimiento, ohhhh hermosa boca, el universo condensado en unos labios húmedos, rojos y deliciosos, y la lengua cosa aparte, la historia de aquel primer beso es taaaaaan loser que se las contaré algún día que este pedo.
Ella fue mi primer amor, mi primer novia, mi primer faje atascado, todo eso que hacen los adolescentes hombre con mujer por primera vez lo hice con ella, era como estar completo, no necesitaba, nada, sólo a ella, no deseaba nada sólo a ella, no importaba nada sólo ella, mientras oyera su voz o sintiera su calor, sus manos, su cuerpo, nada importaba, era un adolescente y en aquellos momentos sólo quería pasar mi vida con ella, pero como su mamá no la dejaba salir jajaja (ni modo, luego los parientes estorban) sólo la veía en la secundaria.
Y así pasaron los días, yo la amaba, disfrutaba todo el tiempo que pasábamos juntos, por las noches hablábamos horas, hasta que la descubrían y la obligaban a colgar el teléfono, en la escuela regularmente no nos separábamos más de 30 minutos y así pasaron los meses.
Un día después de haber jugado basquetbol toda la mañana en la escuela (estábamos entrenando, para un torneo, distrital) algunos compañeros y yo decidimos seguir jugando basquetbol en algún parque cercano después de la escuela, recuerdo que las retas se pusieron chidas, hubo juego rudo, los codazos no dejaban de sentirse, hasta que uno me hizo recordar que llevaba más de 2 días con dolor de panza, el codazo hizo que el dolor se tornara bastante rudo.
Como sea terminamos aquellas retas callejeras, cada quien se fue pa su casa, por la noche aquel dolor de panza se puso un poco peor pero como soy re machito pos sólo dije al rato se pasa, pero después de vomitar agua un rato, les dije a mis papás que mejor si me llevarán al hospital (ya me habían preguntado si íbamos).
No se si la gente se ha dado cuenta pero cuando vas a urgencias como que de repente todo te duele más o los síntomas se acrecentan, mi teoría es que como el cuerpo sabe que va ser atendido, deja de portarse valiente y se deja llevar.
En el coche la intensidad del dolor aumento muchísimo, pero que más da ya iba a urgencias pa que hacer más pancho, llegamos, casi al final, ya no tenía ganas de hablar, estaba en una camilla, con un dolor bastante fuerte, recuerdo que antes de entrar al quirofano, mientras estaba tendido en una camilla, en un pasillo, esperando porque era el issste, de repente dejo de doler, sabía que algo no estaba bien, pero cuando existe mucho dolor, en el momento que deja de haberlo, lejos de alarmarte sientes como un alivio, descanso, como resignación, minutos después me llevaron a una sala, me enchufaron chunches, me dijeron cuenta del 100 hacía atrás y mientras todos se movían como locos y le ponían yodo a mi panza, iba contando en reversa, solo llegue al 96.
Cuando desperté todo había sido un éxito, bueno eso decían los doctores, la realidad es que estuve mucho tiempo en aquel hospital, me refiero a muchas semanas, pasaron varios días, no se cuantos pero ya me habían quitado los puntos, pensaba que en cualquier momento me iba de aquel hospital, pero en lugar de eso un día llego una doctora con bisturí en mano y me volvió a abrir la herida esta vez sin anestesia, eso sí fue doloroso, todavía recuerdo a una enfermera diciendo "si quieres llorar llora" jajajaja y mientras la oía pensaba "esta vieja estúpida, sí que ama su trabajo" una fuente de pus calientita salió de la herida "con razón me sentía un poco mal" pensé, resulta que el apéndice había reventado y la operación había sido un éxito pero es común que sí el apéndice revienta se infecte la herida a pesar de lo bien que hayan limpiado dentro del cuerpo, recuerdo todas las personas que fueron a verme, no fueron muchas.
Lo que más triste me puso fue que la persona que más amaba en el mundo en ese momento, no fue a verme, su mamá no la dejo, bueno eso fue lo que me dijo cuando fui a buscar un teléfono publico dentro del hospital para poder hablar con ella porque pues la extrañaba, en ese entonces no había celulares, bueno sí pero sólo Polanco tenía señal, jajajaja, por cierto creo que nunca le agradecí a mi padre y a mi madre, por pasar tantos días a mi lado, cuando eres adolescente eres muy idiota y das por hecho muchas cosas, en fin algún día daré gracias, o no.
Aquel sentimiento de tristeza por el hecho de que la persona que más amaba en ese momento no se ocupo de mi, bueno ese fue el primer recuerdo al que le reste importancia, lo deje pasar porque tal vez pensaba que así debía ser que pues yo era fuerte y sólo yo debía preocuparme por mi, creo que en ese fue el primer momento en que deje de desvirtuar los sentimientos.
Dure como 4 años con aquella hermosa chica, mi primer amor, con ella aprendí todo, nunca le reclame nada, un año después de empezar a andar, empezamos nuestra vida sexual, y como me rifaba chingón, para eso si se podía escaparse (esto si es reclamo jajajaja) no la culpo jajajaja, pero como en el hospital todavía no le poníamos, pos ahí pa que, jajajajaja.
En aquellos días que estuve esperando si aquella persona especial iba a visitarme fue cuando comencé a restarle importancia a muchas cosas y no la culpó a ella, sé que fue la situación la que desencadenó esas ganas de restar importancia principalmente a los sentimiento, porque siendo justos no era culpa de ella que yo estuviera tan clavado, tal ves sería su segundo o tercer novio, a lo mejor ella ni sabía si íbamos a durar, pa qué pelear con su mamá por irme a verme a un hospital; Duramos muchos años, pero siempre supe que algo ya no estaba bien, conmigo más que nada, idealizaba demasiado las cosas, en algún momento desistí y fue lo mejor, pienso.
Ahora sé que no debí haber restado importancia a aquel sentimiento de tristeza, mejor me hubiera comportado como adolescente y llorado un rato en el hombre de mi madre jajajaja, aunque eso hubiera estado peor, y que bueno que no lo hice, ella paso demasiados días en una silla esperando que me recuperara.
No se cual es la moraleja de la historia pero sé que este fue uno de los momentos que después se volvió coraje y al final rencor, pienso que todo sería distinto, si en lugar de restar importancia hubiera hablado, reclamado y discutido, hoy, quizás no viviría sin darle importancia a tantas cosas, aunque la verdad creo que me gusta ser rencoroso y tener algo contra los demás para no sentirme atado a ellos, o tal vez no, pero mientras son peras o manzanas trataré en un futuro no muy lejano hablar de sentimientos y dejare de restarles importancia para que algún día deje de ser rencoroso.
Les contaré del primero.
Tener buena memoria no siempre es bueno y mucho menos si eres rencoroso, ser rencoroso sólo te trae malestar, y teniendo buena memoria pues sólo recuerdas las cosas que te lastiman, y si nunca aprendes a quitarte lo rencoroso, pues llega a ser cansado y tedioso y la verdad nunca te deja nada bueno.
Creo que por eso aquellos con memoria idílica regularmente vienen acompañados de un cierto nivel de autismo, es como un equilibrio natural para que te valga madre las cosas, porque me imagino que si tienes memoria idílica no podrías cambiar tan fácilmente los recuerdos a tu gusto, y es que conozco a mucha gente que se la pasa inventandose recuerdos o cambiando los hechos de lo que paso, me imagino que esa gente no es rencorosa, pienso que eso no es puede hacer cuando se cuenta con buena memoria, a lo mucho puedes optar por restar importancia, y es lo que opte por hacer, no es que tenga memoria idílica pero si tengo buena memoria.
La primera vez que deje de dar importancia a mis recuerdos, niños, si no mal recuerdo fue en el verano del 96 yo era joven, guapo, atlético, varonil, tenía muuuuuuuucho pelo, practicaba karate y era capitán del equipo de basquetbol de la secundaría, hablaba 5 idiomas y había ganado el novel de la paz, o tal vez no, eso no esta tan claro, o tal vez si, pero eso es lo de menos, el chiste es que me recuerdo tal y como era, ósea hermoso, muy hermoso, como lo soy hoy, sólo que en aquel entonces no sabía cuan hermoso era.
En aquellos tiempos tenía una hermosa novia, ella era todo lo que me gustaba en una mujer, desde su forma de ser y moverse, su forma de pensar, su cuerpo y sus sabores, me gustaba todo de ella.
Antes de la secundaría siempre fui muuuy gordo, hoy lo sigo siendo, pero aun así sé que soy muuuuuy hermoso, retomando antes de la secundaría era muuuuuy gordo y por lo mismo muuuuuuy timido, en la secundaría se me quito lo gordo, pero no lo tímido, para que se den una idea, a pesar de que íbamos en el mismo salón me tomo un par de meses para hablar bien con ella, un año tuvo que pasar para que fuéramos novios, increíble que tuviera que pasar todo un año para darle el primer beso, estaba re wey, si hubiera tenido el conocimiento, ohhhh hermosa boca, el universo condensado en unos labios húmedos, rojos y deliciosos, y la lengua cosa aparte, la historia de aquel primer beso es taaaaaan loser que se las contaré algún día que este pedo.
Ella fue mi primer amor, mi primer novia, mi primer faje atascado, todo eso que hacen los adolescentes hombre con mujer por primera vez lo hice con ella, era como estar completo, no necesitaba, nada, sólo a ella, no deseaba nada sólo a ella, no importaba nada sólo ella, mientras oyera su voz o sintiera su calor, sus manos, su cuerpo, nada importaba, era un adolescente y en aquellos momentos sólo quería pasar mi vida con ella, pero como su mamá no la dejaba salir jajaja (ni modo, luego los parientes estorban) sólo la veía en la secundaria.
Y así pasaron los días, yo la amaba, disfrutaba todo el tiempo que pasábamos juntos, por las noches hablábamos horas, hasta que la descubrían y la obligaban a colgar el teléfono, en la escuela regularmente no nos separábamos más de 30 minutos y así pasaron los meses.
Un día después de haber jugado basquetbol toda la mañana en la escuela (estábamos entrenando, para un torneo, distrital) algunos compañeros y yo decidimos seguir jugando basquetbol en algún parque cercano después de la escuela, recuerdo que las retas se pusieron chidas, hubo juego rudo, los codazos no dejaban de sentirse, hasta que uno me hizo recordar que llevaba más de 2 días con dolor de panza, el codazo hizo que el dolor se tornara bastante rudo.
Como sea terminamos aquellas retas callejeras, cada quien se fue pa su casa, por la noche aquel dolor de panza se puso un poco peor pero como soy re machito pos sólo dije al rato se pasa, pero después de vomitar agua un rato, les dije a mis papás que mejor si me llevarán al hospital (ya me habían preguntado si íbamos).
No se si la gente se ha dado cuenta pero cuando vas a urgencias como que de repente todo te duele más o los síntomas se acrecentan, mi teoría es que como el cuerpo sabe que va ser atendido, deja de portarse valiente y se deja llevar.
En el coche la intensidad del dolor aumento muchísimo, pero que más da ya iba a urgencias pa que hacer más pancho, llegamos, casi al final, ya no tenía ganas de hablar, estaba en una camilla, con un dolor bastante fuerte, recuerdo que antes de entrar al quirofano, mientras estaba tendido en una camilla, en un pasillo, esperando porque era el issste, de repente dejo de doler, sabía que algo no estaba bien, pero cuando existe mucho dolor, en el momento que deja de haberlo, lejos de alarmarte sientes como un alivio, descanso, como resignación, minutos después me llevaron a una sala, me enchufaron chunches, me dijeron cuenta del 100 hacía atrás y mientras todos se movían como locos y le ponían yodo a mi panza, iba contando en reversa, solo llegue al 96.
Cuando desperté todo había sido un éxito, bueno eso decían los doctores, la realidad es que estuve mucho tiempo en aquel hospital, me refiero a muchas semanas, pasaron varios días, no se cuantos pero ya me habían quitado los puntos, pensaba que en cualquier momento me iba de aquel hospital, pero en lugar de eso un día llego una doctora con bisturí en mano y me volvió a abrir la herida esta vez sin anestesia, eso sí fue doloroso, todavía recuerdo a una enfermera diciendo "si quieres llorar llora" jajajaja y mientras la oía pensaba "esta vieja estúpida, sí que ama su trabajo" una fuente de pus calientita salió de la herida "con razón me sentía un poco mal" pensé, resulta que el apéndice había reventado y la operación había sido un éxito pero es común que sí el apéndice revienta se infecte la herida a pesar de lo bien que hayan limpiado dentro del cuerpo, recuerdo todas las personas que fueron a verme, no fueron muchas.
Lo que más triste me puso fue que la persona que más amaba en el mundo en ese momento, no fue a verme, su mamá no la dejo, bueno eso fue lo que me dijo cuando fui a buscar un teléfono publico dentro del hospital para poder hablar con ella porque pues la extrañaba, en ese entonces no había celulares, bueno sí pero sólo Polanco tenía señal, jajajaja, por cierto creo que nunca le agradecí a mi padre y a mi madre, por pasar tantos días a mi lado, cuando eres adolescente eres muy idiota y das por hecho muchas cosas, en fin algún día daré gracias, o no.
Aquel sentimiento de tristeza por el hecho de que la persona que más amaba en ese momento no se ocupo de mi, bueno ese fue el primer recuerdo al que le reste importancia, lo deje pasar porque tal vez pensaba que así debía ser que pues yo era fuerte y sólo yo debía preocuparme por mi, creo que en ese fue el primer momento en que deje de desvirtuar los sentimientos.
Dure como 4 años con aquella hermosa chica, mi primer amor, con ella aprendí todo, nunca le reclame nada, un año después de empezar a andar, empezamos nuestra vida sexual, y como me rifaba chingón, para eso si se podía escaparse (esto si es reclamo jajajaja) no la culpo jajajaja, pero como en el hospital todavía no le poníamos, pos ahí pa que, jajajajaja.
En aquellos días que estuve esperando si aquella persona especial iba a visitarme fue cuando comencé a restarle importancia a muchas cosas y no la culpó a ella, sé que fue la situación la que desencadenó esas ganas de restar importancia principalmente a los sentimiento, porque siendo justos no era culpa de ella que yo estuviera tan clavado, tal ves sería su segundo o tercer novio, a lo mejor ella ni sabía si íbamos a durar, pa qué pelear con su mamá por irme a verme a un hospital; Duramos muchos años, pero siempre supe que algo ya no estaba bien, conmigo más que nada, idealizaba demasiado las cosas, en algún momento desistí y fue lo mejor, pienso.
Ahora sé que no debí haber restado importancia a aquel sentimiento de tristeza, mejor me hubiera comportado como adolescente y llorado un rato en el hombre de mi madre jajajaja, aunque eso hubiera estado peor, y que bueno que no lo hice, ella paso demasiados días en una silla esperando que me recuperara.
No se cual es la moraleja de la historia pero sé que este fue uno de los momentos que después se volvió coraje y al final rencor, pienso que todo sería distinto, si en lugar de restar importancia hubiera hablado, reclamado y discutido, hoy, quizás no viviría sin darle importancia a tantas cosas, aunque la verdad creo que me gusta ser rencoroso y tener algo contra los demás para no sentirme atado a ellos, o tal vez no, pero mientras son peras o manzanas trataré en un futuro no muy lejano hablar de sentimientos y dejare de restarles importancia para que algún día deje de ser rencoroso.
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