Abel Membrillo mi musa
Recordé a Abel Membrillo y no sé porque pero hora tengo más ganas de escribir, dijo Duk a Al.
Si tienes una idea y puedes mantenerla en tu cabeza el tiempo suficiente, seguro se materializa dijo Al a Duk.
No dijeron nada más y siguieron...
Como de costumbre aquel día no tenía planeado nada, Duk fue a visitar a Al, platicaron un poco, vieron una película y fueron a recoger la novia de Al a su trabajo, Marian era una becaría en el museo Soumaya, famoso por ser el museo más fotografiado de México en instagram.
Pasaron a comer hamburguesas en un lugar cerca de a aquel museo era un Carls Jr. Duk, siempre con la ilusión de cuidarse pidió una hamburguesa de pavo según creía era la opción más saludable, aunque la opción más saludable era tomar agua o tal vez un café y alguna ensalada y llegar a casa a comer una comida balanceada.
Terminaron de comer y para bajar la comida fueron caminando al local de al lado, era un Officemax los tres eran amantes de la papelería, cosas de oficina en general, tenían un gusto por los cuadernos, libretas y todas las posibilidades que significaban sus hojas en blanco, las plumas, los lapices, los colores, todo aquello representaba un hermoso llamado o reto a la creatividad, les gustaba todo eso, el poder crear algo de una aparente nada.
Ese día Duk tenia planeado retomar la escritura de su libro, el cual había puesto en el congelador por varios meses debido a...
...de hecho Duk no tenía idea el por que había dejado la escritura de aquel libro.
Hacía mucho tiempo que Duk no podía concentrare en algo en concreto y lo único que hacía bien era gastar tiempo.
Pero ahora estaba ahí y Duk buscaba una libreta con hojas blancas, eran difíciles de conseguir, el tamaño, que no fuera muy común, que las hojas no fueran muy delgadas, era difícil conseguir ese tipo de libretas con hojas blancas, el se dedicaba a coleccionar cuadernos y libretas, porque de nada sirve una buena pluma si el papel no es el adecuado.
La colección de cuadernos y libretas de Duk era bastante variada, cada uno tenía la peculiaridad de que por sí solo resaltaba por sobre cualquier otro, tenían carcasas duras, suaves, rayados, cuadrados, los blancos eran los más escasos, tenía muchos a medio escribir y muchos vacíos de hecho en su colección en este momento no había ningún cuaderno blanco vacío. Lo que más llamaba la atención de Duk eran lo diseños y colores, que sean fuera de lo común.
Generalmente en sus hojas escribía pensamientos o ideas aleatorias, dibujaba momentos, pero nunca terminaba de llenar las libretas o cuaderno, cuando se encontraba algo más bonito abandonaba lo pasado y así seguía, como si su lienzo anterior no lo satisficiera lo suficiente, como si hubiera algo que trajera a los nuevos cuadernos a sus manos antes de que terminara de usar los viejos, como si los cuadernos que le pertenecían a Duk estuvieran destinados a no ser llenados, a no terminar, a seguir abiertos por lo que resta del tiempo, o tal vez esto lo pensaba Duk e inconscientemente por este motivo sus cuadernos nunca terminaban de ser usados, o sencillamente los cuadernos querían trascender de esta forma, ser algo inconcluso esperando el terminar de sus días, por tal vez, la mano de alguien más, alguien que no era Duk.
Casualmente ese día Duk encontró en aquel Officemax una libreta gris metálico de pasta muy gruesa pero manejable, que le gustaba al tacto, su textura asemejaba a la piel a pesar del color metálico, sus hojas para sorpresa de Duk eran blancas, gruesas y venían foliadas hasta el 290, tenía hojas extras una para datos personales, espacio para una pequeña agenda, aunque esto no le interesaba a Duk.
Era una hermosa libreta y era justamente lo que necesitaba para retomar su escritura y aunque el precio no fue el más adecuado, a Duk no le importo en lo más mínimo, si hay algo más importante que el cuaderno o libreta es la pluma o el lápiz, tomo unas plumas de gel, Uniball de Mitsubichi son sus favoritas por deslizarse de una forma harto deliciosa, decía él, después de tener todo en las manos pago de inmediato.
Los tres salieron contentos, con artículos de oficina y todos parecían hijos de ciudad godines, oficinistas empedernidos por tener los mejores artículos de oficina o los más bonitos.
Duk paso todo el camino examinando su nuevo cuaderno, parecía que ya había empezado a imaginar lo que iba a escribir, como si las hojas blancas de aquel hermoso cuaderno gris metálico le estuviera contando una historia.
Marian y Al llevaron a Duk a su casa y se despidieron, llegando a casa comenzó a tener pesadez y sueño y a pesar de que tenía un solido comienzo para retomar aquel viejo libro que hacía muchos meses había comenzado, no pudo permanecer despierto, se rindió a un relajante sueño porque después de todo ya tenía esa hermosa libreta que que sería cómplice de lo que se avecina, aquella libreta que ya comenzaba a platicar la historiaría que Duk quería contar, durmió pensando en como llamaría a su libreta, tal vez "Caronte" aunque ese es nombre de hombre pensó mientras entro a un sueño profundo, en sus sueños Caronte comenzó a contarle una extraña historiaría.
Sueño, oscuridad, despertar...
Si tienes una idea y puedes mantenerla en tu cabeza el tiempo suficiente, seguro se materializa dijo Al a Duk.
No dijeron nada más y siguieron...
Como de costumbre aquel día no tenía planeado nada, Duk fue a visitar a Al, platicaron un poco, vieron una película y fueron a recoger la novia de Al a su trabajo, Marian era una becaría en el museo Soumaya, famoso por ser el museo más fotografiado de México en instagram.
Pasaron a comer hamburguesas en un lugar cerca de a aquel museo era un Carls Jr. Duk, siempre con la ilusión de cuidarse pidió una hamburguesa de pavo según creía era la opción más saludable, aunque la opción más saludable era tomar agua o tal vez un café y alguna ensalada y llegar a casa a comer una comida balanceada.
Terminaron de comer y para bajar la comida fueron caminando al local de al lado, era un Officemax los tres eran amantes de la papelería, cosas de oficina en general, tenían un gusto por los cuadernos, libretas y todas las posibilidades que significaban sus hojas en blanco, las plumas, los lapices, los colores, todo aquello representaba un hermoso llamado o reto a la creatividad, les gustaba todo eso, el poder crear algo de una aparente nada.
Ese día Duk tenia planeado retomar la escritura de su libro, el cual había puesto en el congelador por varios meses debido a...
...de hecho Duk no tenía idea el por que había dejado la escritura de aquel libro.
Hacía mucho tiempo que Duk no podía concentrare en algo en concreto y lo único que hacía bien era gastar tiempo.
Pero ahora estaba ahí y Duk buscaba una libreta con hojas blancas, eran difíciles de conseguir, el tamaño, que no fuera muy común, que las hojas no fueran muy delgadas, era difícil conseguir ese tipo de libretas con hojas blancas, el se dedicaba a coleccionar cuadernos y libretas, porque de nada sirve una buena pluma si el papel no es el adecuado.
La colección de cuadernos y libretas de Duk era bastante variada, cada uno tenía la peculiaridad de que por sí solo resaltaba por sobre cualquier otro, tenían carcasas duras, suaves, rayados, cuadrados, los blancos eran los más escasos, tenía muchos a medio escribir y muchos vacíos de hecho en su colección en este momento no había ningún cuaderno blanco vacío. Lo que más llamaba la atención de Duk eran lo diseños y colores, que sean fuera de lo común.
Generalmente en sus hojas escribía pensamientos o ideas aleatorias, dibujaba momentos, pero nunca terminaba de llenar las libretas o cuaderno, cuando se encontraba algo más bonito abandonaba lo pasado y así seguía, como si su lienzo anterior no lo satisficiera lo suficiente, como si hubiera algo que trajera a los nuevos cuadernos a sus manos antes de que terminara de usar los viejos, como si los cuadernos que le pertenecían a Duk estuvieran destinados a no ser llenados, a no terminar, a seguir abiertos por lo que resta del tiempo, o tal vez esto lo pensaba Duk e inconscientemente por este motivo sus cuadernos nunca terminaban de ser usados, o sencillamente los cuadernos querían trascender de esta forma, ser algo inconcluso esperando el terminar de sus días, por tal vez, la mano de alguien más, alguien que no era Duk.
Casualmente ese día Duk encontró en aquel Officemax una libreta gris metálico de pasta muy gruesa pero manejable, que le gustaba al tacto, su textura asemejaba a la piel a pesar del color metálico, sus hojas para sorpresa de Duk eran blancas, gruesas y venían foliadas hasta el 290, tenía hojas extras una para datos personales, espacio para una pequeña agenda, aunque esto no le interesaba a Duk.
Era una hermosa libreta y era justamente lo que necesitaba para retomar su escritura y aunque el precio no fue el más adecuado, a Duk no le importo en lo más mínimo, si hay algo más importante que el cuaderno o libreta es la pluma o el lápiz, tomo unas plumas de gel, Uniball de Mitsubichi son sus favoritas por deslizarse de una forma harto deliciosa, decía él, después de tener todo en las manos pago de inmediato.
Los tres salieron contentos, con artículos de oficina y todos parecían hijos de ciudad godines, oficinistas empedernidos por tener los mejores artículos de oficina o los más bonitos.
Duk paso todo el camino examinando su nuevo cuaderno, parecía que ya había empezado a imaginar lo que iba a escribir, como si las hojas blancas de aquel hermoso cuaderno gris metálico le estuviera contando una historia.
Marian y Al llevaron a Duk a su casa y se despidieron, llegando a casa comenzó a tener pesadez y sueño y a pesar de que tenía un solido comienzo para retomar aquel viejo libro que hacía muchos meses había comenzado, no pudo permanecer despierto, se rindió a un relajante sueño porque después de todo ya tenía esa hermosa libreta que que sería cómplice de lo que se avecina, aquella libreta que ya comenzaba a platicar la historiaría que Duk quería contar, durmió pensando en como llamaría a su libreta, tal vez "Caronte" aunque ese es nombre de hombre pensó mientras entro a un sueño profundo, en sus sueños Caronte comenzó a contarle una extraña historiaría.
Sueño, oscuridad, despertar...

Comentarios
Publicar un comentario